¿Debemos dar gracias a Dios cuando estamos mal?

Mucha gente se pregunta si debemos dar gracias a Dios cuando estamos mal. Se preguntan: «En ese caso, ¿por qué dar gracias?» Es muy cierto que la vida nos trae cambios inesperados. Puede venir con un despido no avisado, un diagnóstico de enfermedad que nos coloca en una nueva situación. Pero sí, debemos dar gracias porque estamos vivos y todas esas cosas tienen opciones, son cambios para los que debemos buscar soluciones.

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:18 (NTV)

Es difícil dar gracias si sentimos que Dios no responde

Cuando estamos mal, por cualquier situación, debemos dar gracias. Gracias porque tenemos la posibilidad de pensar, de movernos a buscar cómo cambiar esa situación. Y tenemos a quién acudir, ¡por supuesto! Muchos dirán que a veces Dios no responde, pero la verdad es que siempre lo hace. Sucede que a veces su respuesta es: «Espera». Él no prometió que no tendríamos problemas en la vida, pero sí prometió que nos acompañaría durante ellos y por Su compañía, debemos dar gracias.

Es más fácil agradecer cuando estamos bien

Hoy día, con la pandemia que estamos experimentando, sabemos que poder respirar ya es algo por lo que debemos agradecer. El hecho de que muchos han tenido la posibilidad de continuar trabajando desde casa; ¡hay mucho por lo cual agradecer! Pero es más fácil, evidentemente, agradecer por lo bueno.

Sin embargo, debemos aprender a dar gracias a Dios cuando estamos mal. Porque esas malas situaciones nos fortalecen y nos mueven, nos sacan de nuestra zona de comodidad y nos llevan a buscar las soluciones. Si hay una historia en la Biblia de la cual podemos aprender a dar gracias cuando estamos mal, es la historia de Job. Te recomendamos leerla.

Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Job 1:21-22 (RVR 1960)

Agradecer cuando estamos mal se puede convertir en un hábito

Si agradecemos a Dios cuando estamos mal, tendremos más ánimo para salir adelante, tendremos una actitud más positiva para enfrentar esos tiempos. No es fácil dar gracias en esos tiempos en que sentimos que las cosas andan mal, pero no es imposible.

Como todo lo que queremos hacer un hábito, tenemos que intentarlo seguido por veintiún días. Somos una creación maravillosa y nuestra mente se fortalece si ponemos empeño en ello. Hay personas tienen una libreta en su mesa de noche, donde escriben antes de dormir, luego de orar, las cosas por las que dan gracias esa noche. Es una práctica maravillosa, que se puede hacer habito, y así, lograr que seamos agradecidos con Dios, aún cuando estemos mal.


Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Relacionados