Los bancos en Chile encendieron las alertas por una nueva modalidad de fraude telefónico vinculada al denominado “código *21”, utilizado por delincuentes para desviar llamadas y acceder a validaciones de seguridad bancarias.
La estafa, conocida como vishing, consiste en que falsos ejecutivos generan sensación de urgencia y convencen a las víctimas de marcar códigos en sus teléfonos, permitiendo redirigir llamadas hacia números controlados por los atacantes.
El especialista explican que el riesgo no está únicamente en el código “*21”, sino en la estructura completa que activa el desvío de llamadas a nivel de la red del operador móvil.
Frente a este escenario, advirtieron que ningún banco solicita marcar códigos para proteger cuentas o bloquear transferencias, recomendando cortar inmediatamente cualquier llamada sospechosa y contactar directamente a la entidad financiera mediante canales oficiales.