El Ministerio de Economía renovó la veda extractiva del loco desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2028. La medida rige desde Arica y Parinacota hasta Aysén, buscando evitar una caída crítica de la biomasa, proteger un recurso clave para la pesca artesanal y la gastronomía nacional.
La norma prohíbe también, la comercialización, transporte, procesamiento, elaboración, almacenamiento del recurso y sus derivados, cerrando la cadena logística para prevenir mercados ilegales y sobreexplotación futura en zonas costeras.
La norma permite extracción y venta en reservas marinas, áreas marinas costeras protegidas, espacios de pueblos originarios y, principalmente, en las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos. Estas zonas deben tener planes vigentes con el loco como especie principal y controles efectivos de fiscalización documental permanente obligatoria.
Por último, Sernapesca quedó facultado para definir procedimientos de fiscalización y sancionar infracciones. La autoridad recordó que incumplimientos conllevan multas y penas, reforzando el resguardo del ecosistema marino y la actividad artesanal responsable en todo el litoral nacional durante el periodo.